"...Los objetos del cuadro se movian. Ni siquiera se parecia a una pelicula; los colores eran reales, nitidos y naturales para eso. Al mismo tiempo un cuaderno que habia junto a Edmund, sobre la cama, aleteo, se alzo y salio volando por los aires hasta la pared situada deras, y Lucy sintio que sus cabellos se arremolinaban con fuera como sucede en un dia ventoso. ¡Y lo cierto es que era un dia ventoso!, pero el viento soplaba sobre ellos desde el cuadro. Pero fue el olor, el profundo olor salino, lo que realmente convencio a la niña de que no soñaba."
No hay comentarios:
Publicar un comentario