1 de mayo de 2012

Estaba el diablo mal parado en la esquina de mi barrio 
ahí donde dobla el viento y se cr
uzan los atajos, al lado de él estaba la muerte con una botella en la mano; me miraban de reojo y se reían por lo bajo y yo que esperaba no sé a quién, al otro lado de la calle del otoño, una noche de bufanda que me encontro desvelado entre dientes oí a la muerte que decia así: 
-"cuántas veces se habrá escapado como laucha por tirante, y esta noche que no cuesta nada nisiqui
era fatigarme podemos llevarnos un cordero con sólo cruzar la calle". yo me escondí tras la niebla y miré al infinito a ver si llegaba ese que nunca iba a venir, 
estaba el diablo mal parado en la esquina de mi barrio al lado de él estaba la muerte con una botella en
la mano. Y temblando como una hoja me crucé para encararlos y les dije:
-"me parece que esta vez me dejaron bien plantado",les pedí fuego y del bolsillo saqué una rama pá c
onvidarlos y bajo un árbol del otoño nos quedamos chamuyando, me contaron de sus vidas
sus triunfos y sus fracasos, de que el mundo andaba loco y hasta el cielo fue comprado y mas miedo que ellos 2 me da
ba el propio ser humano y quizas yo no esperaba a nadie y entre las risas del aquelarre el diablo y la muerte se me fueron amigando ahí donde dobla y el viento y se cruzan los atajos, ahí donde brinda la vida,
en la esquina de mi barrio. ♪

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